Yogur búlgaro

El yogur búlgaro es nuestro orgullo nacional. La excelente unión entre Lactobacillus bulgaricus y streptococcus thermophilus (os sonará a chino esta unión) proporciona este increíble resultado en este producto búlgaro. Su éxito es gracias a la perfecta combinación de tierra, vegetación y raza de animales cultivados en nuestras tierras. El yogur según el tipo de animal hay de varios tipos: de vaca, oveja, cabra, búfalo o una mezcla. Los hay también entera, baja en grasa y sin grasa. Este producto ha sido profundamente arraigada en las tradiciones y costumbres en nuestras latitudes y es consumido por todos los grupos de edades. El yogur no solo tiene propiedades nutricionales sino también indiscutibles propiedades curativas. 

Su efecto sobre la salud es muy apreciado en Japón y hace ya varios años han comprado su patente. Japón produce y distribuye yogur búlgaro no solo a nivel nacional sino que exporta a China, Singapur y Tailandia. El yogur está presente en su más extensa variedad de muchos hogares en el continente asiático. Los ejemplos son muchos: Airian (yogur con agua y sal), banitsa, tallo y es base de muchas salsas y ensaladas. No podemos olvidarnos de mencionar el nombre del doctor Estambre Georgiev quien fue el descubridor de la bacteria. El museo del yogur se encuentra en su ciudad natal, Studen Izvor. Debe ser probado y aseguramos de que no se sentirá decepcionado. Eso sí, presta atención de dónde compráis el yogur. Que aproveche!

El museo del yogur se encuentra en Studen Izvor, cerca de Sofía

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